“No lo puedo creer”, expresó la extitular de Sedesol y Sedatu, Rosario Robles, tras escuchar de la determinación del juez Felipe Delgadillo, de vincularla a proceso, con dos meses de prisión preventiva.

A las 8:00 horas, y tras despedirse de su hija, Mariana Moguel, quien fuera integrante del gabinete de Enrique Peña llegó al Penal de Santa Martha Acatitla, donde fue instalada en el área de ingreso; ahí es vigilada las 24 horas del día por custodias y a través de cámaras de video.

En la audiencia, Robles presentó sus argumentos ante el juzgador y un conjunto de pruebas, acumuladas en cajas, con las que su equipo de abogados esperaban comprobar que no había incurrido en omisiones en sus cargos.

Sin embargo, en la madrugada, cuando la Fiscalía General de la República (FGR) solicitó la prisión preventiva justificada ante el riesgo de fuga, se comenzó a perfilar que la exsecretaria no regresaría a casa, sobre todo ante los comentarios de los fiscales.

A pesar de que la exfuncionaria federal aseguró en la audiencia que estaba dispuesta a dar la cara, sus acusadores enfatizaron que hubiera sido mejor que en su momento actuara y detuviera la firma de contratos irregulares, como los que signó Emilio Zebadúa, quien fungió como Oficial Mayor en las dos dependencias federales.

“Qué bueno que hoy sí vino a dar la cara, pero lamentablemente lo hizo mucho tiempo después de que nos vieron la cara a todos los mexicanos”, dijo el fiscal Manuel Granado.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here